Cuando Yūsei Matsui creó a Koro-sensei hace una década, probablemente no imaginó que su profesor extraterrestre terminaría luciendo diamantes y rubíes auténticos. Pero eso es exactamente lo que sucede con la sorpresiva colaboración entre KARATZ, una tienda especializada en gemas, y la franquicia que enamoró a millones de fans alrededor del mundo.
La idea suena extravagante: una pequeña figura del tamaño de la palma de la mano que captura cada detalle del icónico maestro amarillo, incrustada con 14 piedras preciosas genuinas. Diamantes, rubíes, zafiros, esmeraldas y alejandrita resplandecen en diferentes puntos de la escultura. El precio refleja su exclusividad: 110,000 yenes por cada pieza.
Pero aquí está el detalle que convierte esto en algo realmente especial. Solo 100 unidades serán producidas en el mundo entero. Cada una tiene grabado un número de serie que la hace única. Para el coleccionista obsesionado con "Assassination Classroom", esto representa más que un juguete: es una inversión en un objeto que nunca volverá a existir en esa forma exacta.
La colección va más allá de la figura joyero. KARATZ también ofrece joyería wearable: anillos, collares, pulseras, pendientes y colgantes, todos con cuarzo de limón tallado a semejanza del rostro de Koro-sensei. Para quienes no pueden permitirse la figura de 110,000 yenes, hay soportes acrílicos y pegatinas desde 2,200 yenes. Cada compra en ese rango incluye una postal exclusiva.
Para quienes quieran una de estas piezas, el reloj está corriendo. KARATZ abre las puertas de su tienda en línea el 5 de diciembre a las 22:00 horas, pero solo por tres semanas. El 25 de diciembre a las 23:59 horas, las puertas cierran para siempre. No habrá restock, no habrá segunda oportunidad. Cien figuras, cien personas, y después solo recuerdos de lo que pudo haber sido.