El escándalo por el presunto uso de inteligencia artificial en "Postal: Bullet Paradise" obliga a la editora a dar marcha atrás de inmediato, evidenciando el poder de la comunidad y una contradicción interna.
En la industria de los videojuegos, los anuncios y cancelaciones son parte del paisaje. Pero lo sucedido con "Postal: Bullet Paradise" podría marcar un récord de velocidad: pasó de ser anunciado a ser borrado por completo en menos de 48 horas, víctima de una furibuja reacción de su propia comunidad ante la evidencia de que usaba inteligencia artificial generativa (IA) en su desarrollo.
El anuncio inicial llegó el 3 de diciembre. Running With Scissors (RWS), la creadora de la controvertida saga Postal, presentaba este spin-off estilo Vampire Survivors desarrollado por el equipo externo Goonswarm Games. Había tráiler, página en Steam y se prometía un "bullet-heaven" con cooperativo online.
El rechazo no se hizo esperar. Usuarios en Reddit y otras plataformas señalaron de inmediato que los sprites pixelados del juego parecían generados por IA, destacando su calidad inconsistentemente y falta de arte intencional. "Puedes ver claramente que todos los sprites son generados por IA", escribió un usuario, añadiendo: "Apesta que RWS tome este camino, cuando han apoyado el arte por mucho tiempo".
Una cancelación exprés y una contradicción flagrante
La presión comunitaria fue tan intensa y rápida que RWS anunció la cancelación total del proyecto apenas un día después, el 4 de diciembre. En un comunicado en X (antes Twitter), la empresa declaró: "Hemos sido abrumados por las respuestas negativas de nuestra preocupada comunidad... La fuerte retroalimentación es que elementos del juego son muy probablemente generados por IA, lo que ha causado un daño extremo a nuestra marca y reputación".
La declaración concluyó de forma contundente: "Nuestra confianza en el equipo de desarrollo está rota, por lo tanto, hemos matado el proyecto".
La situación resulta especialmente incómoda para RWS por una reciente contradicción. Solo una semana antes, el 27 de noviembre, la misma cuenta de X había criticado públicamente a Tim Sweeney, CEO de Epic Games, por su postura sobre la declaración del uso de IA. "Los clientes merecen saber si un juego fue creado con creatividad, alma y talento real, en lugar de por una máquina que produce cualquier cosa a partir de un prompt", escribió RWS, añadiendo: "Los apologetas de la IA como el Sr. Sweeney están haciendo esto insoportable".
Una franquicia acostumbrada al escándalo, pero no a este
La saga Postal, iniciada en 1997, se construyó sobre la polémia y el humor negro extremo, buscando notoriedad a través del shock. Sin embargo, el actual escándalo es de otra naturaleza. No se trata de contenido ofensivo, sino de un conflicto de valores con su base de fans.
Históricamente, la relación de RWS con el desarrollo externo ha sido complicada. Postal III (2011), desarrollado por Trashmasters, fue tan mal recibido que la editora terminó disculpándose y retirándolo de la venta. Este precedente hace que la decisión de publicar otro juego desarrollado externamente, y con acusaciones de uso de IA, parezca aún más arriesgada.
El mensaje claro de la comunidad
El caso de Bullet Paradise trasciende una sola franquicia. Es un testimonio del poder de escrutinio de las comunidades gamer y de la sensibilidad actual en torno al uso ético de la IA en la creación artística. Muestra que, para un segmento significativo de jugadores, el uso no declarado de estas herramientas es visto como un atajo que devalúa el producto final y traiciona la artesanía del desarrollo.
Mientras la industria debate cómo y cuándo implementar la IA, este episodio exprés sirve como una advertencia: por más que una franquicia esté acostumbrada a nadar en la controversia, hay líneas que su propia comunidad no está dispuesta a cruzar. La máquina, esta vez, fue detenida por los fans.
Fuente: Kotaku