A 136 días del estreno, la primera parte de Infinity Castle – The Return of Akaza ya suma 383.3 mil millones de yenes en Japón. Le faltan solo 24.2 mil millones para destronar a Mugen Train (407.5 mil millones) y convertirse en la película japonesa más taquillera de la historia.
Un arranque que dejó a todos boquiabiertos
El 18 de julio de 2025, la sala se vino abajo. En tres días rompió tres récords históricos: mejor día de estreno, mejor día individual y mejor fin de semana de apertura, con 55.2 mil millones de yenes y 3.84 millones de espectadores. Detective Conan y el resto se quedaron mirando desde el principio mirando la nuca de Tanjiro.
Hoy es la segunda película más vista de Japón de todos los tiempos, y su ritmo no afloja. A nivel mundial ya superó los 106.37 mil millones de yenes y 89.18 millones de entradas vendidas: la primera cinta japonesa en cruzar los 100 mil millones fuera de casa.
El legado de Tanjiro que no para
Demon Slayer empezó como un manga de 2016 a 2020 en Shonen Jump: un chico que pierde todo menos a su hermana convertida en demonio, y decide cortar cabezas hasta curarla. Con 220 millones de copias vendidas, el anime de 2019 (Ufotable) fue un terremoto. Mugen Train (2020) se convirtió en fenómeno pandémico y récord absoluto.
Después vinieron Entertainment District, Swordsmith Village y Hashira Training. Ahora Infinity Castle es la trilogía final: los Hashira y Tanjiro entran al castillo infinito de Muzan para la batalla definitiva. La primera parte ya es la quinta película más taquillera de 2025 y la más vista internacionalmente en EE.UU.
Mientras, Shinobu Kocho sonríe desde carteles gigantes en Shinjuku, Ikebukuro, Shibuya y Dotonbori (Osaka), como diciendo “tranquilos, aún queda guerra”.
Demon Slayer no es solo números: es la historia de un chico que respira donde otros jadean, recordándonos que la familia y la lucha van de la mano. Si Akaza no la frena, pronto tendremos nuevo rey en taquilla. ¿Volverás al cine?